En el viaje
El wifi gratis del aeropuerto: para qué sirve y por qué no basta
Sirve para salir del paso y falla justo cuando más falta hace. Cómo conectarse bien, qué no hacer y qué pasa al salir de la terminal.
El wifi del aeropuerto es una red de seguridad estupenda y un plan de conexión pésimo. Sirve para avisar de que has llegado y para mirar el correo mientras esperas la maleta. Deja de servir en el minuto exacto en el que sales por la puerta con la maleta y necesitas un mapa.
Los cuatro problemas prácticos
- El registro. Muchas redes piden correo, número de teléfono o incluso el número de vuelo, y algunas mandan un código por SMS que puede tardar en llegar en itinerancia.
- El tiempo limitado. Es habitual que la conexión gratuita dure un rato y luego pida pagar para seguir.
- La velocidad a ciertas horas. Con dos vuelos largos aterrizados a la vez, la red va a lo que va.
- Que termina en la puerta. Fuera de la terminal no hay nada, y es justo donde empieza el taxi, la parada y la búsqueda de la dirección.
Cómo conectarse bien, si vas a usarlo
- Comprueba el nombre oficial de la red. Suele estar escrito en los carteles de la terminal, y es lo que distingue la red del aeropuerto de una con nombre parecido.
- Si el portal pide datos, da los mínimos. Un correo secundario para estas cosas resuelve el problema para siempre.
- Rechaza lo que no sea necesario en los avisos de cookies y de publicidad del portal.
- Desactiva la conexión automática a esa red al terminar, o el móvil intentará engancharse a redes con el mismo nombre en otros sitios.
Qué es razonable hacer y qué no
Hoy casi todo el tráfico va cifrado, así que el riesgo clásico de que alguien lea tus contraseñas en una red abierta es mucho menor que hace unos años. Los dos riesgos que sí siguen vivos son otros.
| Riesgo | Qué hacer |
|---|---|
| Una red falsa con nombre creíble | Confirmar el nombre oficial en los carteles |
| Portales que piden datos de más | Dar el mínimo, o usar un correo secundario |
| Sesiones que caducan a mitad de gestión | No empezar trámites largos ahí |
Para banca, compras y trámites importantes, mejor tus propios datos móviles. No por miedo, sino porque no depender de una red ajena es sencillamente más cómodo.
El error de planificarlo como plan único
Es la trampa más común del viaje barato: contar con que habrá wifi en el aeropuerto, en el hotel y en los cafés. Lo hay, y las tres cosas fallan justo en el momento que importa, que es el trayecto entre ellas.
- El taxi que no encuentra la dirección.
- El tren que sale de otra estación de la que decía la reserva.
- El restaurante que hay que buscar caminando.
- El cambio de planes que hay que avisar por mensaje.
Lo que sí conviene dejar preparado
Si vas a tirar del wifi hasta llegar al alojamiento, al menos lleva descargado el mapa de la ciudad, la dirección guardada como sitio marcado y las reservas en un formato que se vea sin conexión.
El orden correcto para encender el móvil al llegar está en qué hacer al aterrizar, paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro el wifi gratis del aeropuerto?
Para navegar es razonablemente seguro porque casi todo el tráfico va cifrado. Los riesgos reales son las redes falsas con nombre parecido al oficial y los portales que piden más datos de los necesarios.
¿Puedo instalar una eSIM con el wifi del aeropuerto?
Técnicamente sí, pero es mala idea: el registro puede tardar, la red puede ir lenta y el perfil necesita descargarse entero. Se instala en casa, con wifi propio.
¿Por qué me pide tantos datos para conectarme?
Porque el portal de acceso los usa con fines comerciales. Conviene dar los mínimos y usar un correo secundario para estas cosas.
¿Cuánto dura la conexión gratuita?
Depende del aeropuerto. Es habitual que sea limitada por tiempo y que después ofrezca seguir pagando.
¿Basta con el wifi para todo el viaje?
No. El wifi cubre hotel y cafés, y falla en los trayectos, que es donde de verdad hacen falta el mapa y la mensajería.