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Persona de espaldas mirando los paneles de salidas de un aeropuerto

Comparativas

Roaming, eSIM o SIM local: cuál sale mejor según el viaje

Ninguna gana siempre. Comparamos las tres por precio, comodidad y riesgo de sorpresa, con la recomendación concreta para cada tipo de viaje.

Nerea Aguilar 9 min Foto de Erik Odiin en Unsplash

Las comparativas de este tipo suelen acabar en una tabla de seises y cruces donde una columna gana todo. Queda bien y no sirve para decidir, porque las tres opciones son razonables y cada una lo es en un viaje distinto. Vamos a hacerlo al revés: primero qué es cada una y qué falla, y al final la recomendación por tipo de viaje.

Opción 1: el roaming de tu operador

Es no hacer nada: llegas, el móvil se engancha a una red de allí y sigues navegando con tu tarifa de siempre.

Dentro de la Unión Europea

Desde 2017 rige el principio de roam like at home: usas tu tarifa española en cualquier país de la UE sin recargo, con los límites razonables que marque tu contrato. Aquí es difícil de mejorar y normalmente no hace falta nada más.

Fuera de la Unión Europea

Aquí cambia todo, y depende por completo de tu operador y de tu tarifa. Hay tres modelos, y conviene saber cuál tienes ANTES de volar:

  • Una cuota diaria fija que activa tu tarifa en destino. Suele ser lo más razonable si el viaje es corto.
  • Un bono de datos contratable por días o por gigas. Predecible, pero hay que acordarse de contratarlo.
  • Tarificación por consumo, sin bono. Es el modelo que produce las facturas de las que luego se habla, porque el precio por megabyte fuera de la UE puede ser muy alto.

La comprobación que hay que hacer sí o sí: entra en tu área de cliente y mira qué dice tu tarifa sobre el país al que vas. Cinco minutos antes de volar valen por cualquier comparativa.

Opción 2: la SIM local del destino

Comprar una tarjeta del país al llegar. Es lo que se ha hecho siempre y sigue teniendo su momento.

A favor: suele ser lo más barato por giga, con diferencia, si te vas a quedar semanas. Y en muchos países te dan cantidades de datos que aquí no se ven.

En contra: se compra allí. Hay que encontrar la tienda, que esté abierta, entenderse, y en bastantes países registrar el pasaporte por ley. Mientras la usas, tu número de siempre se queda fuera del móvil si solo tienes una bandeja, así que dejas de recibir los SMS del banco justo cuando más se usan las tarjetas.

Opción 3: la eSIM de viaje

Se compra y se instala antes de salir, y el precio queda cerrado en ese momento.

A favor: no dependes de encontrar nada al llegar, sabes exactamente lo que vas a pagar, y tu línea de siempre se queda dentro del móvil recibiendo llamadas y mensajes.

En contra: por giga suele salir más cara que una SIM local de larga estancia, y necesitas un móvil compatible y libre. Para estancias de meses en un solo país, la SIM local sigue ganando en dinero.

Las tres, una al lado de la otra

RoamingeSIM de viajeSIM local
Cuándo lo preparasNada que prepararAntes de salirAl llegar
Sabes lo que pagarásDepende de tu tarifaSí, cerradoAl comprarla allí
Tu número sigue activoSolo con dos bandejas
Trámites en destinoNingunoNingunoA veces pasaporte y cola
Precio por gigaVariableMedioEl más bajo
Varios países en un viajeSegún tarifaCon plan regionalUna por país

La recomendación, por tipo de viaje

  • Viaje por la Unión Europea: mira primero tu propia tarifa. Lo más probable es que ya lo cubra y no necesites nada.
  • Escapada de pocos días fuera de la UE: la eSIM. Lo que se paga no son los gigas, es no tener que resolver nada al aterrizar.
  • Estancia de un mes o más en un solo país: la SIM local sale a cuenta si no te importa el trámite del primer día.
  • Ruta por varios países: la eSIM regional. Una SIM local se queda inservible en la primera frontera.
  • Viaje de trabajo: la eSIM, casi siempre. El coste está cerrado, se justifica en un gasto y no dependes de una tienda para poder trabajar.
  • Crucero: cuidado con las tres. Las redes de a bordo son satelitales y se facturan aparte; lo que valga en tierra no vale navegando.

El error que se repite

Salir sin comprobar nada y dejar el móvil con los datos abiertos. Si tu tarifa es de las que tarifican por consumo fuera de la UE, la factura llega semanas después y ya no hay conversación posible. Sea cual sea la opción que elijas, el ajuste que de verdad evita sustos es apagar la itinerancia de datos en tu línea de siempre.

Los tres ajustes exactos para dejar el móvil listo, y qué pasa con WhatsApp mientras tanto, están en tu número de siempre y WhatsApp mientras viajas.

Preguntas frecuentes

¿Qué sale más barato, el roaming o una eSIM?

Dentro de la Unión Europea, casi siempre el roaming, porque suele venir incluido en la tarifa española. Fuera de la UE depende de tu operador: con tarificación por consumo la eSIM sale mucho más barata, y con una cuota diaria razonable pueden quedar parecidos.

¿La eSIM sustituye a mi tarifa de siempre?

No. Se añade como una segunda línea. Tu número sigue activo para llamadas y SMS mientras los datos viajan por la eSIM.

¿Puedo usar una eSIM en varios países?

Sí, si compras un plan regional o global. Un plan de un solo país deja de funcionar al cruzar la frontera, igual que una SIM local.

¿Merece la pena una SIM local?

Si te quedas semanas en un solo país y no te importa comprarla allí, suele ser lo más barato por giga. Para viajes cortos, lo que ahorras rara vez compensa el tiempo y el trámite del primer día.

¿Qué pasa con el roaming en un crucero?

Las redes de a bordo son satelitales y se facturan como red no terrestre, fuera de cualquier acuerdo de roaming y de cualquier eSIM de viaje. Conviene apagar los datos mientras se navega.